














Llegué a Corus Consulting en un momento en el que tenía muy claro qué tipo de trabajo quería hacer. Trabajé en proyectos para clientes como Agencia EFE y Artículo 14, pero lo que hizo especial esta etapa fue la variedad de tareas que formaban parte del día a día.
Mi trabajo era transformar diseños en interfaces responsivas utilizando HTML5, CSS3 y Sass, incorporando funcionalidades interactivas con JavaScript cuando era necesario. También desarrollaba páginas en WordPress con Elementor y Divi.
Sin embargo, el desarrollo era solo una parte del trabajo. También me encargaba del mantenimiento de las webs, actualizando plugins, investigando nuevas herramientas para mejorar el rendimiento y la seguridad, realizando despliegues en los servidores de preproducción y producción mediante FTP y elaborando planillas en Excel para llevar un control de las actualizaciones. A eso se sumaban tareas de maquetado de correos para campañas de e-mail marketing.
Como trabajábamos varios desarrolladores sobre los mismos proyectos, Git y Bitbucket eran parte fundamental de la rutina. Aprendí a mantener un historial de cambios limpio y desenvolverme en un entorno donde varias personas trabajaban simultáneamente sobre el mismo código.
Y si hubo alguien que marcó esta etapa, fue Juan Manuel. Él tenía una forma de liderar que considero ideal: confiaba en mí incluso cuando yo todavía dudaba de mis propias capacidades. Me delegaba tareas nuevas con total naturalidad, convencido de que iba a poder resolverlas. Esa confianza hizo que me animara a salir de mi zona de confort una y otra vez. Muchas veces acepté desafíos porque él sabía, antes que yo, que estaba preparada. Y tenía razón.
Mirando hacia atrás, creo que Corus fue la experiencia que me enseñó a entender cómo lo que hago se fusiona con la vida real. La combinación de desarrollo, mantenimiento, organización y aprendizaje constante hizo que ningún día fuera igual al anterior, y es uno de los mejores recuerdos de esa etapa.